Reflexió i pràctica

La nueva normalidad. La nueva vida: ¿vida nueva?

Por Laura Molet Estaper, psicóloga especialista en psicología clínica  

  • Sobre la autora 
  • Psicóloga especialista en psicología clínica
  • Miembro y vocal de IARPP España 
  • Miembro fundadora del Grupo de Trabajo de Psicoterapia Relacional del COPC 
  • Autora del libro “El dolor es sordo”

Una de las motivaciones de este extenso trabajo es la de tener una mirada ampliada de la realidad que estamos viviendo y sintiendo debido a la pandemia COVID-19, ya que ha tenido un impacto sin precedentes. Otra de las motivaciones surge de la necesidad de analizar esta “nueva normalidad”, de acogerla y comprenderla emocionalmente para poder validar, contener e integrar todas las emociones abrumadoras y todos los estados y experiencias traumáticas que hemos tenido que vivir. Crear un entorno de comprensión humana nos facilita transitar hacia formas más auténticas de existencia en las que nuestras vulnerabilidades sean contenidas en lugar de rechazadas, es decir, aceptadas e integradas en nuestra identidad, tanto la identidad individual como la colectiva o la grupal. 

Hemos compartido con nuestros y nuestras pacientes un miedo globalizado, incertidumbre, dudas, preocupaciones, dolor, etc. Pero la diferencia radica en los mecanismos internos, en la capacidad de resiliencia, en la posibilidad de afrontar lo adverso como un desafío, en poder vivirlo con seguridad, dignidad y coraje. Cuando el dolor deja de ser sordo, invisible y mudo, se le puede dar un reconocimiento social; este reconocimiento es necesario para que las personas que sufren se sientan dignas  dando sonoridad al dolor.

“El dolor es sordo”, Laura Molet

Sin un marco contenedor e integrador las personas pueden, y también podemos, sucumbir a estados no integrados y acercarse, o acercarnos, a mecanismos defensivos disociativos. Nunca antes la barrera entre “ellos” (los pacientes), y “nosotras/os” (las y los terapeutas) había sido tan delgada. 

Vivimos una época calificada como la “era del trauma” ya que es un período de traumatización colectiva debido al terrorismo internacional, el calentamiento global y sus consecuencias. Así como la pandemia, los abusos sexuales eclesiásticos y muchos otros acontecimientos escandalosos, abrumadores y traumáticos. 

La experiencia emocional es inseparable del contexto, ya sea micro social o macro social. Es en estos contextos donde interactúan las personas y ejercen una influencia mutua y recíproca. Necesitamos digerir y transformar el dolor, el sufrimiento y la incertidumbre; de este modo aprenderemos a sobrevivir al sufrimiento y a tolerar nuestra perfecta imperfección con humildad. Los seres humanos somos hermanos en nuestra vulnerabilidad. El sufrimiento nos une a toda la comunidad.  

Podéis consultar el artículo completo en este enlace.

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