Activitats, General

Reflexiones sobre la cuestión trans en la infancia y en la adolescencia

Grupo de Trabajo Psicoanálisis y sociedad del COPC

El pasado 23 de octubre de 2021 se celebró una Jornada de reflexión sobre la cuestión trans en la infancia y la adolescencia desde las perspectivas psicodinámica, médica y educativa, organizada, vía Zoom, por el Grupo de Trabajo Psicoanálisis y Sociedad de la Sección de Psicología Clínica, de la Salud y de Psicoterapia del COPC. Para las personas que no pudieron asistir, sirvan estos apuntes sobre la información más destacada de cada ponencia.

La presentación corrió a cargo de Carme Guillén, coordinadora del Grupo de Trabajo (GT), que abrió la jornada dejando claro que en el grupo pensamos y creemos que la igualdad de derechos de todas las personas está fuera de toda discusión, y que cualquier forma de maltrato o discriminación por motivos de opción sexual o expresión de género es injusta y ha de ser erradicada. 

Un espacio de debate interdisciplinar

Guillén explicó que la Jornada respondía a la necesidad de crear espacios de debate y reflexión sobre el tema tan complejo y controvertido de cómo puede afectar la Proposición de ley (122/000133) sobre la protección jurídica de las personas trans y el derecho a la libre determinación de la identidad sexual y expresión de género (admitida a trámite el mes de marzo de 2021 en el Congreso) al desarrollo y a la salud de niños, niñas y adolescentes (NNA).

Las psicólogas de este grupo de trabajo nos sentimos interpeladas por este tema, como ya anunciamos en el artículo publicado en febrero de 2021 en esta misma revista, Primum non nocere (Primero no hacer daño), haciendo referencia al juramento hipocrático, y en el que planteábamos que, en un momento en que aquí se estaba elaborando un proyecto de ley que podía afectar a la salud de NNA, podía sernos útil aprender de la experiencia inglesa para no caer en los mismos errores en los que habían caído en el Servicio de Identidad de Género (GIDS) contratado por el National Health Service, que se prestaba en la Clínica Tavistock. 

La Jornada se planteó como interdisciplinar, como correspondía a la complejidad del tema, en dos mesas redondas, una desde la perspectiva de la psicología evolutiva y psicodinámica, y otra en diálogo con las perspectivas médica y educativa.

Primera mesa: el aumento de la demanda y las transiciones rápidas

En la primera pudo verse el vídeo de la entrevista realizada por Eileen Wieland, miembro del GT, a David Bell, prestigioso psiquiatra y psicoanalista británico que se hizo eco del cuestionamiento ético y médico de los profesionales del GIDS, realizando un importante y contundente informe sobre el tema, atendido por el Alto Tribunal de Justicia del Reino Unido en su sentencia de diciembre de 2020. Y asistimos a un ejemplo de lo que es un buen profesional en el sentido integral de la palabra, capaz de reaccionar cuando va teniendo evidencias de que en su institución se está actuando de manera yatrogénica y se está dañando a adolescentes que aún no pueden comprender bien las consecuencias de lo que están pidiendo.

Esta entrevista invita repensar cuáles son los efectos de vender a niños y adolescentes la falsa idea de que puedes cambiar tu sexo biológico, en lo necesario que es crear espacio para pensar y explorar antes de actuar bajo presiones de todo tipo, en saber entender a niños que no se sienten integrados, por diferentes causas (espectro autista, abusos sexuales no desvelados, traumas por bullying, etc.), que viven con terror los cambios puberales, teniendo claro que el primer deber del clínico es investigar los factores múltiples, la complejidad, y no apresurarse a aceptar la etiqueta trans. Y que para sostener esta actitud hay que tener el valor que demostró Bell en la Tavistock: arrostrar el riesgo de que si un profesional se opone a la transición rápida sea etiquetado de transfóbico (aquí podríamos añadir: el diagnóstico que, paradójicamente, se han inventado los que propugnan la despatologización para descalificar a los que no comparten su punto de vista).

La primera mesa redonda continuó con la intervención de Eileen Wieland y Mari Carmen Giménez, ambas psicólogas clínicas, psicoanalistas, y miembros del GT.

Wieland nos ayudó a pensar sobre los factores psicosociales que interactúan para explicarnos el aumento exponencial de la demanda de transición al sexo opuesto entre NNA, y la respuesta presuntamente despatologizadora, pero en realidad medicalizadora, que se está dando. Un dilema que pertenece al ámbito de las emociones, vivencias, temores y expectativas implícitas o explícitas, se intenta resolver convirtiendo a los adolescentes en eternos consumidores de hormonas. En un mundo muy inestable, en un contexto de incertidumbre social, con precarización del empleo, aumento de la desigualdad, etc., se genera inquietud, desconfianza y sensación de desamparo, y surgen movimientos sociales como el movimiento trans. Las familias pierden su función de contenedoras emocionales, los vínculos no son tan seguros, y los adolescentes buscan refugio en las redes, que les ofrecen grupos de pertenencia, prometiéndoles la felicidad por la vía de la autodeterminación del sexo/género, ya que las vías de la transformación social se ven muy irrealizables.

Por su parte, Giménez hizo un lúcido análisis del tema desde la perspectiva psicológica, aclarando la confusión tan extendida entre los conceptos de sexo y género: el sexo es un hecho biológico que compartimos con los demás mamíferos, y el género una construcción de carácter simbólico que depende de los modelos que nos ofrece el entorno familiar, social y cultural. La identidad de género sentida no es innata, no es un concepto estático, sino una amalgama que depende de la predominancia de uno u otro tipo de identificaciones a lo largo del desarrollo de la persona. Y nos planteó una serie de preguntas para seguir pensando: ¿Cómo se establece si una criatura menor de 16 años, cuyo núcleo identitario aún no es sólido, es o no competente para tomar decisiones cuyas consecuencias serán total o parcialmente irreversibles? ¿No merecen ser atendidos de otra manera los padres asustados, deseosos de que sus hijos no sufran, y desconcertados cuando la única salida que se les ofrece es aceptar y apoyar una transición bajo la presión de que si no, su hijo o hija va a suicidarse? ¿Y si el origen del malestar de esos niños o adolescentes no estuviera en su cuerpo? ¿Seguiría estando en el cuerpo el remedio?

Segunda mesa: la “infancia trans” y la “objeción de ciencia”

En la segunda mesa redonda, interdisciplinar, Neri Daurella, psicóloga clínica y psicoanalista, miembro del GT, presentó a la antropóloga social Silvia Carrasco, profesora en la UAB, y a la médica endocrinóloga Isabel Esteva, que fue durante muchos años la coordinadora de la primera Unidad de Transexualidad e Identidad de Género (UIG) española creada en Andalucía (1999-2016).

Carrasco nos ilustró sobre la repercusión que está teniendo la introducción de la ideología transgenerista en el ámbito escolar, negando el sexo biológico y suscribiendo la existencia de una supuesta “infancia trans”, reclamando un nuevo derecho de la infancia: el derecho a la identidad de género. Nos informó sobre los materiales “educativos” que se ofrecen a los niños y los talleres teórico-prácticos para niños y niñas a partir de los 7 años en centros cívicos, en los que se introduce el concepto acientífico del “sexo como espectro”, y sobre las presiones a las que se ven sometidos los maestros y maestras, obligados a recibir una formación en “diversidad de género”, e incluyendo en sus funciones la de observar a sus alumnos y alumnas, y hacer inferencias a partir de sus preferencias en los juegos, el vestir, sus amistades, etc. para detectar posibles trans, algo que en realidad consagra los estereotipos de género tradicionales que se imponen a niños y niñas en función de su sexo. Todo ello presentado como supuestamente innovador y progresista. La antropóloga consideraba inaplazable informar de lo que está ocurriendo y exigir al mundo académico y político que parece inhibirse o aceptar acríticamente estos postulados. Y lo ilustró con algunos ejemplos concretos de casos reales y recientes.

Por último, Esteva nos ofreció una visión basada en su amplio estudio y larga trayectoria en el tema. De su intervención merece destacarse su reclamación del derecho de una endocrinóloga con 22 años de experiencia a la “objeción de ciencia” frente a la simplificación cargada de ideología y activismo; su reclamación de consensuar guías de práctica clínica para la valoración y el tratamiento de la transexualidad; y las demandas que comparte con los profesionales pertenecientes a las Unidades de Identidad de Género del Sistema Sanitario español: que las decisiones legislativas y sanitarias no se basen en posicionamientos ideológicos, que haya una participación muy importante de profesionales de la psicología y la salud mental, que las actuaciones se basen en las evidencias científicas y que, para poder realizar estas funciones, se incrementen los recursos sanitarios.

Terminaremos diciendo que, como Grupo de Trabajo del COPC perteneciente a la Sección de Psicología Clínica, de la Salud y de Psicoterapia, nos sentimos comprometidas a seguir trabajando para responder, en la medida de nuestras posibilidades, a las demandas que nos están llegando últimamente de grupos de madres, padres y familiares (por ejemplo, Amanda, la Agrupación de Madres de Adolescentes y Niñas con Disforia Acelerada), que están empezando a tejer red con organizaciones internacionales que responden a la misma necesidad de sentirse acompañadas entre ellas y con profesionales expertos, para compartir información, contactos con webs fiables, bibliografía y apoyo.

En fecha próxima, la grabación en vídeo de esta Jornada podrá verse en el canal de YouTube del COPC, accesible para el público general.

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